Rambla de Santa Mónica - Metro Parada Drassanes
Una fundición de cañones clausurada por Felipe V
Construido durante 1680 y 1700, este edificio servía como ampliación de la Real Fundición de Artillería y Refino de Metales, una fundición dedicada al armamento y en especial a la fabricación de cañones. Estaba ubicada en la parte derecha de las Ramblas (mirando desde Colon) y era mas conocida en la época como "La Refino"
Pero 1700 marco el inicio de la Guerra de Sucesión, un conflicto internacional por la sucesión del trono de España entre Borbónicos y Austriacistas y que trajo la guerra civil entre la Corona de Aragón que apoyaba a los Austrias y la de Castilla que hacia lo propio con los Borbones.
La victoria del bando Borbónico de Felipe V, derivo en los Decretos de Nueva Planta, un nuevo régimen que tuvo especiales consecuencias en aquellos territorios que se habían enfrentado al rey Borbón. Se prohibió que la fundición de cañones continuara fabricando armamento militar, así que se tuvo que reconvertir, y lo hizo para fabricar campanas.
De las campanas al dinero. Fue sede del Banco de Barcelona.
Dos de las campanas de la Catedral de Barcelona, conocidas popularmente como la Tomassa y la Honorata salieron de la antigua fundición de cañones. Esas fueron sus obras mas exitosas, hasta que a mediados del siglo XIX interrumpió su actividad para convertirse en sede del extinto Banco de Barcelona.
Esta entidad nacida en 1845, fue el primer banco privado español y se creo bajo la tutela de Manuel Girona, uno de los empresarios mas importantes e influyentes de la sociedad barcelonesa de la época llegando incluso a ser alcalde de la ciudad.
Comandancia del Somatén y Farmacia Militar, sus últimos usos.
Años después el edificio albergaría la Comandancia General del Cuerpo del Somatén. El Somatén fue una organización parapolicial formada por civiles que tenia como objetivo defender los intereses de los terratenientes y propietarios y repeler los ataques de los movimientos extremistas.
Así durante la revolución de 1934 y en el inicio de la Guerra Civil el edificio tuvo mucho protagonismo, ya que el carácter conservador y también represivo del Somatén les convirtió en objetivo de las milicias anarquistas y comunistas y era en la Comandancia donde se atrincheraban para repeler sus ataques.
Al finalizar la Guerra Civil el edificio paso a ser propiedad del Ministerio de Defensa, que lo utilizo como dependencias militares.
Se encuentra en total abandono.
En el estuvieron los juzgados castrenses, varias oficinas y una farmacia militar, nombre con el que aun conocen muchos barceloneses al edificio que fue habitual lugar de paso para todos los que cumplían el servicio militar en la ciudad condal.
Durante 1990 y aprovechando las obras emprendidas en toda la ciudad con motivo de los Juegos Olimpicos, se restauro la fachada y se elimino un enorme escudo pre constitucional con el águila de San Juan, en su lugar se restituyo un reloj destruido durante la guerra civil y que aun hoy puede verse (aunque no funcione)
Como pasa con otros tantos edificios que pertenecieron al Ministerio de Defensa y en desuso tras la caída del Franquismo, hoy se encuentra totalmente abandonado a la espera de que se le encuentre un nuevo uso que dificilmente estará a la altura histórica de su trayectoria.