¿Son los graffitis parte del arte urbano? ¿O por el contrario son una gamberrada mas? Esa es la pregunta que se hacen los habitantes de las grandes urbes del mundo a la hora de valorar un fenómeno que en ciudades como Londres o Nueva York empieza a ser considerado una atracción turística mas y una forma creativa de decorar el paisaje urbano.
Desgraciadamente en Barcelona la mayoría de graffitis son simples y vulgares pintadas que no han hecho mas que ayudar a la degradación de muchas de sus calles. En el barrio gótico o en el Raval el daño empieza a ser considerado casi irreparable.

Pero hay ocasiones en las que salen imágenes realmente originales de paredes o rincones anodinos. Buena prueba de ello son los siguientes tres graffitis encontrados por las calles de Barcelona.
El primero de ellos se encuentra en la Calle Urgell y decora la entrada a un parking privado. En el mismo se puede ver un Seat 600 de color purpura surcando las calles de la ciudad.
Sea casual o no, lo cierto es que la elección del Seat 600 no podía ser mas adecuada. El Seat 600 es un icono de una época, la de los años 60, la España del desarrollismo economico, un país que pedía libertades tímidamente y que se abría al mundo tras décadas de aislamiento. El Seat 600 fue además el sueño de toda una generación de españoles de clase media. Un vehículo que fue producido en Barcelona, en la fabrica ubicada en la zona franca, la primera Seat de toda España.
La fabrica de Barcelona fue uno de los puntos mas calientes durante el franquismo. Presentada al mundo como una muestra de la nueva España industrializada, se acabo convirtiendo en una fuente constante de problemas laborales y políticos y en foco de resistencia antifranquista. Y es que en la fabrica se vivieron manifestaciones obreras, cargas policiales y las primeras reuniones sindicales de los por entonces clandestinos UGT y Comisiones Obreras, todo ello salpicado con la presencia de inspectores infiltrados de la Brigada Político Social.
Así fue el 600, icono para lo bueno y lo malo de toda una época. Pero sin duda uno de los vehículos mas entrañables que han circulado por nuestras carreteras.
El primero de ellos se encuentra en la Calle Urgell y decora la entrada a un parking privado. En el mismo se puede ver un Seat 600 de color purpura surcando las calles de la ciudad.
Sea casual o no, lo cierto es que la elección del Seat 600 no podía ser mas adecuada. El Seat 600 es un icono de una época, la de los años 60, la España del desarrollismo economico, un país que pedía libertades tímidamente y que se abría al mundo tras décadas de aislamiento. El Seat 600 fue además el sueño de toda una generación de españoles de clase media. Un vehículo que fue producido en Barcelona, en la fabrica ubicada en la zona franca, la primera Seat de toda España.
La fabrica de Barcelona fue uno de los puntos mas calientes durante el franquismo. Presentada al mundo como una muestra de la nueva España industrializada, se acabo convirtiendo en una fuente constante de problemas laborales y políticos y en foco de resistencia antifranquista. Y es que en la fabrica se vivieron manifestaciones obreras, cargas policiales y las primeras reuniones sindicales de los por entonces clandestinos UGT y Comisiones Obreras, todo ello salpicado con la presencia de inspectores infiltrados de la Brigada Político Social.
Así fue el 600, icono para lo bueno y lo malo de toda una época. Pero sin duda uno de los vehículos mas entrañables que han circulado por nuestras carreteras.

El segundo graffiti se encuentra en el Parc de les Tres Xemeneies. Se trata de un mural que homenajea al genial Michael Jackson. Es una obra realizada por un grupo profesional de graffiteros llamados Axe Colours que quiso regalar este trabajo a la ciudad como recuerdo al desaparecido Rey del Pop. Los trabajos de Axe Colours están repartidos por toda Barcelona y son de una gran originalidad. Ejemplo muy claro de que el grafitti también puede ser arte. Recomiendo visualizar su web para ver imágenes de este y otros proyectos. http://axecolours1.jimdo.com/

Tres ejemplos de que se pueden hacer graffitis sin dañar o ensuciar el patrimonio urbano y dando un toque original y artístico al paisaje de las ciudades.

Mural del Seat 600 - Parking de un edificio privado de la Calle Urgell, cerca del numero 90.
Mural de Michael Jackson - Parque de las Tres Chimeneas /Parc de les tres Xemeneies en la Avenida del Paralelo, cerca del metro del mismo nombre.
Mural de R2D2 - Pared de la calle Tarragona, cerca del Parque del Escorxador y de la parada de Metro del mismo nombre.